Slem
Slem es una de las marcas del portfolio de Briolf, el holding para el que trabajo, dedicada a productos de refinishing para talleres de coches. Era la que más me gustaba de todas porque desde el principio me dijeron que querían algo más lujoso y exclusivo que el resto — y eso para mí era un regalo, la verdad. Tener ese margen para trabajar con una estética más cuidada, más oscura, más premium... es exactamente el tipo de proyecto que me pone
Year
2024
Project type
Portrait / Artistic


Díptico AeroLine — mi favorito con diferencia
Este es sin duda el proyecto del que más orgulloso estoy de toda la colaboración. AeroLine es un proceso de repintado que hace que los talleres trabajen el doble de rápido gastando mucho menos energía. El concepto que desarrollamos fue el de la aviación — tu taller "vuela en primera". Aviones, pista de despegue, velocidad... Me encantó porque no estábamos vendiendo un producto concreto sino una forma de trabajar completamente diferente, y eso creativamente da muchísimo juego. La primera página es puro impacto visual y la segunda explica cómo funciona todo. Un díptico que entra por los ojos y convence con los datos. De los proyectos que más me han gustado hacer, sin duda.

Lo primero que hice para Slem fue este flyer, y fue bastante especial porque fue la primera vez que metí inteligencia artificial de verdad dentro de un proyecto. Usé IA para generar y retocar parte de las imágenes del producto — fui aprendiendo a dirigirla, a ajustar los prompts hasta conseguir lo que necesitaba — y después lo integré todo dentro del sistema visual de la marca. Fondo oscuro, detalles en dorado, mucho contraste... La pistola ya era de por sí una edición limitada con un grabado que parece una joya, así que quería que el flyer estuviera a la altura. Me quedé bastante contento con el resultado y sobre todopara ser de mis primeros trabajos.
Manual de Cartelería
También me encargué del manual de cartelería de la marca. Las reglas del juego visuales, básicamente: cómo se usa el logo, qué colores van dónde, qué tipografías, cómo tienen que verse los carteles en un taller... No es la pieza más glamurosa del portfolio pero es la que hace que todo lo demás tenga sentido. Si esto está bien hecho la marca se ve sólida en cualquier sitio, y mola mucho cuando ves que las piezas que vienen después encajan solas.

